Comunicación
Cooperativas Extremadura advierte de daños irreversibles en el cultivo del maíz tras la negativa del Ministerio a autorizar la Abamectina
Denuncia que la decisión deja sin herramientas eficaces a los agricultores extremeños y agrava la pérdida de competitividad
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha alertado de las graves consecuencias que tendrá para el cultivo del maíz en la región la decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de denegar la autorización excepcional de la materia activa Abamectina, la única solución eficaz disponible para el control de la araña roja, una de las plagas más agresivas y dañinas para este cultivo.
La unión de cooperativas registró el pasado mes de marzo la solicitud de uso excepcional de esta materia activa ante la situación crítica que afrontan los agricultores extremeños, que carecen actualmente de herramientas fitosanitarias eficaces para combatir esta plaga. El Ministerio ha rechazado la petición y Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura considera esta decisión un nuevo golpe para el sector agrario regional.
La Abamectina es un acaricida fundamental para el control de la araña roja del maíz, una plaga que puede provocar importantes pérdidas de producción y daños irreversibles en las explotaciones. La ausencia de alternativas igualmente eficaces sitúa a los productores extremeños en una posición de especial vulnerabilidad de cara a la actual campaña agrícola.
Esta negativa se suma además a las recientes denegaciones por parte del Ministerio de las solicitudes de uso excepcional de otras materias activas como la Metribucina y el Spirotetramat, esta última clave durante años para el control de plagas en cultivos estratégicos como el tomate de industria, del que Extremadura es líder nacional.
Desde Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura advierten de que la acumulación de restricciones fitosanitarias está generando un impacto directo sobre la sanidad vegetal, la rentabilidad de las explotaciones y la viabilidad futura de numerosos cultivos que sostienen el empleo, la actividad económica y la población en el medio rural extremeño.
Igualmente, recuerda que las autorizaciones excepcionales están contempladas en la normativa europea precisamente para responder a situaciones extraordinarias en las que no existen alternativas eficaces de control. Por ello, considera incomprensible que se rechacen solicitudes respaldadas por criterios técnicos y por la realidad productiva del campo extremeño.
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura denuncia además la creciente desigualdad competitiva que sufren los agricultores españoles frente a otros productores europeos. Mientras determinadas materias activas pueden autorizarse de forma excepcional en otros Estados miembros, en España se niega esta posibilidad, obligando a los agricultores a afrontar mayores riesgos productivos y menor capacidad de control de plagas.
A esta situación se añade la entrada en el mercado europeo de productos procedentes de terceros países que han sido cultivados utilizando materias activas prohibidas o no autorizadas para los productores españoles, lo que genera una evidente distorsión de la competencia y coloca a los agricultores extremeños en una posición de desventaja.
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura insiste en que la protección fitosanitaria no es una cuestión opcional, sino una condición indispensable para garantizar la sostenibilidad económica, social y medioambiental de la agricultura y defiende que la sanidad vegetal constituye una pieza esencial para asegurar la continuidad de la agricultura, la disponibilidad de alimentos y la estabilidad de la economía.
Por ello, reclama al Ministerio de Agricultura una revisión urgente de estas decisiones y una mayor sensibilidad hacia la realidad del campo extremeño, advirtiendo de que no solo está en juego una campaña agrícola concreta, sino el equilibrio de sectores productivos que fundamentales para Extremadura y para la soberanía alimentaria del conjunto del país.